Situación del Agua Potable en Venezuela

La Fundación Azul Ambientalistas exhorta a la ciudadanía a confiar en las instituciones venezolanas, ya que esa confianza fortalece la relación y generara mejores beneficios. También solicitamos a las Hidrológicas presentar los estudios del Laboratorio Nacional del Agua, que es la encargada de monitorear la calidad del vital liquido en nuestro país. Finalmente pedimos a los Comunicadores Sociales que no se realicen afirmaciones a la ligera y apoyen las mismas con estudios confiables de instituciones reconocidas

Los servicios para abastecer de agua potable a los habitantes venezolanos se caracterizan por la insuficiente cobertura y bajo nivel calidad. Las inversiones en este sector son cambiantes y dependen de las fluctuaciones en los precios del petróleo. Hay que mencionar que se encuentra en un proceso de descentralización desde 1991, pero su avance no ha sido constante gracias a falta de continuidad en este tipo de políticas. Existe una ley sectorial, que fue aprobada en el año 2001, que sólo ha sido puesta en práctica en forma parcial.

Según todas las fuentes encontradas, la cobertura del Agua Potable ronda entre el 87%, según el censo del 2001, y el 92%, según HIDROVEN. Se habla de entre 2.250.000 y 3.500.000 venezolanos no tienen acceso a este servicio.

En cuanto al consumo no se tienen cifras confiables, ya que no existen mecanismos de micromedición en el país. Aunque se estima un promedio residencial de unos 230 l/c/d (Litros Per Cápita al Día), y un promedio total de 400 l/c/d.

En Venezuela la población está concentrada en el eje Centro-Norte-Costero y los recursos hídricos se encuentran en el eje Apurinoco (Apure y Orinoco), que incluye los ríos más caudalosos del país como el Aro, el Caura  y el Caroní. Esta situación repercute en grandes distancias de traslado y la pérdida de considerable cantidad que hay que tener en cuenta.

El Instituto Nacional de Estadísticas (y no HIDROVEN), en el 2001 realizo estudios sobre la calidad del servicio de agua en los 335 municipios existentes en Venezuela, encontrando que eran insuficientes en un 70% de los mismos. Eso representa 231 municipios.

El tratamiento de las aguas residuales recolectadas ronda entre el 20%, según la Conferencia Latinoamericana de Saneamiento del Agua del 2007, y un 27% según HIDROVEN en ese mismo año.

Toda la responsabilidad del servicio de agua potable recae en el Ministerio del Poder Popular del Ambiente, desde su creación en 1977. En el año 1990 se crea HIDROVEN, que desde ese momento es la casa matriz del Agua Potable en Venezuela, y funciona conjuntamente con 10 empresas hidrológicas regionales, entre las que destacan:

HIDROLAGO: que tiene cobertura para el estado Zulia.

HIDROCAPITAL: que abarca el Distrito Capital y los estados Miranda y Vargas.

HIDROCENTRO: encargada de los estados Aragua, Carabobo y Cojedes.

Pero también hay otras empresas que proveen de agua potable a la población venezolana. Una de ellas es la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), la cual atiende las necesidades de los estados Delta Amacuro y Amazonas a través de la Gerencia de Obras Sanitarias e Hidráulicas.

A escala estadal existen cinco empresas descentralizadas: Aguas de Monagas, HIDROLARA, en Lara, Aguas de Mérida, Aguas de Portuguesa, Aguas de Yaracuy, HIDROBOLIVAR en Bolívar. Las mismas tienen una cobertura del 20% de la población venezolana.

Existen también municipios en donde este servicio es prestado por el gobierno local. Entre las empresas destacan: Aguas de Anaco, en el estado Anzoátegui; Aguas de Capitanejo y Aguas de Zamora, en el estado Barinas; Aguas de Mérida, en el estado Mérida; y Instituto Municipal Aguas de Sucre (IMAS), en el estado Miranda.

Según la historia reciente, se han desarrollados servicios hidrológicos a nivel comunal, caso de HIDROBARRIO en el Barrio Rafael Urdaneta del Municipio Jesús Enrique Lossada, pero que en la actualidad no están activo ninguno de ellos, más que unas 15 a 20 cooperativas urbanas que prestan el servicio a pequeñas localidades. Solo están trabajando las Mesas Técnicas de Agua, que sirve para monitorear las redes de agua en las vecindades. En la actualidad se estiman unas 2.800 de estas últimas en Venezuela.

Para tener completo este panorama general del servicio de agua potable en Venezuela, no se debe dejar por fuera la Ley Orgánica para la Prestación de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento. La misma fue aprobada por el ejecutivo nacional, a través de una ley habilitante, en diciembre de 2001.

Uno de los propósitos de esta ley es de reformar la estructura institucional del sector, a través de:

.- La transferencia real de la responsabilidad por la prestación de los servicios a las municipalidades a través de la creación de proveedores de servicios descentralizados (Unidades de Gestión), cada uno de los cuales proporcionaría servicio a varias municipalidades;

.- La creación de un ente regulador (Superintendencia Nacional de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento), encargado de fiscalizar la puesta en práctica de la Ley, regular las tarifas y los subsidios al consumo, y desarrollar un sistema de monitoreo para el sector;

.- El establecimiento de un ente sectorial responsable por la formulación de políticas y los aspectos financieros (Oficina Nacional para el Desarrollo de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento), cuya principal responsabilidad sería la gestión de un mecanismo de financiamiento para las inversiones sectoriales seleccionadas, la formulación de políticas, y facilitar la prestación de asistencia técnica a los proveedores de servicios descentralizados, incluyendo asesoría respecto al establecimiento de dichos proveedores;

.- La creación de una empresa nacional de agua, responsable por la operación y expansión de la infraestructura regional de aguas; y

.- El establecimiento de un Fondo de Asistencia Financiera a fin de canalizar los recursos públicos hacia el sector bajo un marco de políticas consistente.

A pesar de que la ley ya fue promulgada, la ejecución de la misma ha sido lenta y con muchos traspiés. No se ha logrado cumplir con los plazos ni con la creación de la nueva estructura.

Actual problemática del servicio de agua potable en Venezuela

En el transcurso del año 2012 se ha evidenciado varias situaciones sobre la poca o nula calidad del agua en el país, resaltando lo que se está viviendo en los estados Monagas y Carabobo, aunque en todo el país se evidencia esta situación.

Monagas: La situación en Monagas se puso en evidencia por el derrame continuo de petróleo por alrededor de 20 horas en el Río Guarapiche, ocurrido el 04 de Febrero de 2012, vertiendo unos cuantos barriles de crudo en este afluente. Aguas de Monagas, empresa hidrológica regional, suspende el suministro de agua por que las plantas de tratamiento se contaminaron.

El ministro de ambiente, Alejandro Hitcher, ha asegurado, el 15 de marzo de 2012, que se ha recolectado entre el 90 y 95% del crudo derramado y solo 19 de las 200.000 hectáreas de la reserva forestal ha sido afectada. Lo que hace que el agua esté disponible para ser suministrada a la población, enfatizando que de no restablecerse el servicio el Gobierno Nacional recentralizara Aguas de Monagas para activarla.

Carabobo: Aunque el problema es denunciado desde el 2007, el estado Carabobo ha tomado reciente relevancia sobre aguas contaminadas en el servicio. El Gobernador de ese estado, Henrique Salas Feo, alzo su queja al Gobierno Nacional por la calidad del agua, denuncio los problemas existentes con el tratamiento del vital liquido y aseguro que el problema afecta al estado Aragua y el Distrito Capital.

El Movimiento por la Calidad del Agua en Carabobo, a través de su representante Edison Duran, aseguro que estas denuncias se vienen realizando desde hace cinco años, debido a la contaminación del Lago de Valencia y los niveles de contaminación siguen aumentando sin que se tomen cartas en el asunto.

El agua del Embalse Pao Cachinche, principal surtidor del estado Carabobo, presenta una serie de situaciones donde se asegura su contaminación: En primer lugar está el desprendimiento de gas metano producto del grado de putrefacción del mismo, además desde el año 2000 está declarado hipereutroficado, y finalmente los lixiviados del Vertedero La Guásima convergen en este embalse después de pasar por la Quebrada El León y el Río La Arenosa.

Maracay: Desde septiembre de 2011, habitantes de varios sectores de Maracay manifestaron estar afectados por la contaminación del agua. Esta situación se presenta por el colapso del Sistema Hidrológico, sobre todo en el mal servicio del drenaje y aguas negras.

Área Metropolitana: En el Área Metropolitana de Caracas la situación no es distinta. Es una zona con alto nivel de densidad poblacional, por ello se tiene que abastecer de agua de distintos embalses con tres grandes plantas de tratamiento en los Sistemas Tuy I, II y III.

Uno de los grandes problemas lo tiene el río Tuy, que se asegura que es una fuente contaminada del embalse la Mariposa. Aunque este río cuenta con una planta de pretratamiento, la misma no está operativa, y la contaminación se ve incrementada cuando llega al embalse y se une con los vertidos residuales ocurridos en el mismo.

General: Algo si es seguro, no existe un estudio formal con resultados concluyentes que demuestre a los venezolanos la potabilidad del agua. Pero hay que mencionar que existe el Laboratorio Nacional del Agua que está encargado de hacer el muestreo de acuerdo a los parámetros establecidos por el Ministerio de Ambiente y la Organización Mundial de la Salud. Pero los estudios no se han realizado o no son del conocimiento público.

A pesar de ello el Director del Instituto Municipal de Aguas del Municipio Sucre (estado Miranda), Norberto Bausson, tiene contacto con los perfiles que se emite de este laboratorio y aseguro que el servicio de agua no está contaminado. A ello se le une la declaración del ministro Hitcher que dice que el alto tratamiento del de agua es garantía de la potabilidad de la misma.

La potabilización del agua en Venezuela cumple con la normativa de la OMS
Posición del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente de Venezuela

El proceso de potabilización de las aguas en Venezuela se rige según la normativa establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estipula que el porcentaje de aluminio presente en el vital líquido debe ser hasta 0.20 miligramos por litro, así lo informó el ministro del Poder Popular para el Ambiente, Alejandro Hitcher.

Explicó, que  durante el proceso de traslado del agua a las plantas empleado por las hidrológicas, se tiene como primer paso la aplicación de esta norma, que dentro de los parámetros de la potabilidad plantea: la no contención de olor, color, ni sabor. Además, de establecer la presencia de miligramos de plomo, hierro y aluminio.

En este mismo sentido indicó que, “el agua debe ser bacteriológicamente pura, así como fisicoquímica inofensiva para la salud de los usuarios, por lo que se debe garantizar que no contenga ningún tipo de bacterias. A su entrada a las distintas plantas, se le aplica cloro para desinfectar y eliminar las mismas”, enfatizó el jefe del despacho ambiental.

Con la aplicación de este desinfectante, se inicia el tratamiento que permite quitar los sedimentos como limos y arcilla, con el uso de sales como el sulfato de aluminio y polímetros como policloruro de aluminio, sustancias que contribuyen a que esos agentes se agrupen entre ellos y vayan hasta el fondo.

Posteriormente, el contenido que se precipitó pasa al estanque de sedimentación donde se filtran las arenas y microarenas en un sedimentador que es un estanque grande y largo.

Hitcher afirmó, que “permanentemente se están monitoreando la entrada de  las  aguas a plantas, donde se ven las características y se mide la turbiedad, que tiene dos orígenes como son las partículas (limos y arcilla) que están flotando, debido a que son tan pequeñas, que nunca por su propio peso van a caer y se mueven con los químicos agregados”.

También, la tierra como sedimentos granulares o gravitacionales, se le aplican sustancias químicas que dan inicio al proceso de floculación o clarificación.

Este mecanismo de potabilización finaliza con la entrada del agua a los filtros que detiene el floculo (aglutinación de sedimentación) e impiden la penetración de este elemento, así como el paso de cualquier protozoario y otros seres vivos. Estos filtros contienen carbón  activado que eliminan los olores, sabores y el color del agua que no es producto de los sedimentos, sino de los de los ácidos húmicos.

Posterior a todo el trabajo de purificación, nuevamente se aplica el cloro para garantizar una vez más que el agua cuando entre en la red, contenga un residual de este elemento hasta su llegada a los hogares, calculado entre 1.5 y 0.5  miligramos por litro, debido a su efecto prolongado que elimina bacterias.

Finalmente, aclaró que “las aguas de los embalses tienen que ser tratadas, ya que se encuentran retenidas, por lo que adquieren un grado de contaminación, perdiendo la capacidad de autodepuración que mantienen en los ríos producto del oxígeno, porque de no hacerlo pudieran ocasionar enfermedades, debido a que contienen materia orgánica y bacterias, por lo que el uso del cloro es la mejor forma de garantizar la calidad del servicio”.

Prensa MINAMB

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